Grata sorpresa, no pensé que fuera así de bueno. Fuimos el domingo 28 a despedir el año, no le tenía fe pero me sorprendió. La comida súper variada, salmón, tilapia, dorado, paella de frutos del mar, costilla, vacío, etc. La carne super blanda, jugosa y bien condimentada, debería mejorar la atención del parrillero, pero con la atención de los mozos se deja pasar, el salmón estaba seco pero nada que no se pueda solucionar. Tomamos un jugo de piña con menta que estaba delicioso y el hielo aparte del jugo, como debe de ser.
Postres bastantes ricos pero el helado deberían cambiar por algo mejor, menos artificial.
Me lleve una mejor experiencia que con O’gaucho a un menor precio, recomiendo ir y verlo por uno mismo.